Un viaje al futuro – Pablo Sparta

Mateo 24 NVI

6 Ustedes oirán de guerras y de rumores de guerras, pero procuren no alarmarse. Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin.

9 »Entonces los entregarán para que los persigan y los maten, y los odiarán todas las naciones por causa de mi nombre. 10 En aquel tiempo muchos se apartarán de la fe; unos a otros se traicionarán y se odiarán; 11 y surgirá un gran número de falsos profetas que engañarán a muchos.

14 Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones; entonces vendrá el fin.

21 Porque habrá una gran tribulación, como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora ni la habrá jamás. 22 Si no se acortaran esos días, nadie sobreviviría, pero por causa de los elegidos se acortarán.

29 »Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días,

»“se oscurecerá el sol y no brillará más la luna; las estrellas caerán del cielo y los cuerpos celestes serán sacudidos”.

30 »La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo y se angustiarán todos los pueblos de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. 31 Y al sonido de la gran trompeta mandará a sus ángeles, y reunirán de los cuatro vientos a los elegidos, de un extremo al otro del cielo.

Estas palabras de Jesús son un resumen del viaje que la Iglesia iba a transitar (y aún está transitando). Es una profecía reveladora e inquietante de las cosas por venir. Estos eventos también son detallados principalmente en el libro de Apocalipsis y los podemos agrupar en seis rubros o capítulos.

Estaciones del viaje

1. Conflictos y desastres

…guerras y de rumores de guerras… hambre y terremotos en diferentes lugares…

Se detallan conflictos bélicos y desastres naturales como señales del “avance” del tiempo profético. Esto incluye conflictos armados importantes y malestares políticos/sociales que pueden desencadenar en guerras. Los desastres naturales incluirán cataclismos como terremotos y tsunamis, contaminación generalizada, hambrunas y cosas por el estilo… según el Apocalipsis esto sería tan grave que afectaría una tercera parte del mundo.

Todas estas cosas se vienen repitiendo a través de los siglos, pero se va recrudeciendo y haciendo cada vez peor, dado que la tecnología y la estructura actual permite hacer todo en escalas mayores.

No es para alarmarnos, dice el Señor, sino que lo veamos como un “recordatorio” de que el reloj de Dios avanza hacia el fin, aunque aún no ha dado la hora final.

2. Persecución de los creyentes

…los entregarán para que los persigan y los maten, y los odiarán todas las naciones por causa de mi nombre…

Se profetizan los ataques externos directos sobre la Iglesia, tanto en forma ideológica o de discriminación generalizada, como con acciones concretas que podrían incluir daño físico o muerte.

Otra vez vemos que esto ha ido ocurriendo a lo largo del tiempo, apareciendo rápidamente en la época neotestamentaria y manteniéndose hasta el día de hoy con “vaivenes” de intensidad y zona geográfica. Recordamos la persecución en época del imperio Romano, la de los herejes en tiempo medieval, persecuciones en países islámicos, persecución en países totalitarios o fundamentalistas (URSS, China, países islámicos). También hoy se vive una discriminación ideológica al cristianismo desde la cosmovisión dominante del materialismo/naturalismo, nominando a la religión cristiana como supersticiosa (sin fundamento “científico”) y abusiva de sus feligreses.

Es interesante tener en mente que la persecución es parte del viaje histórico de la Iglesia, sobre todo cuando tratamos de ganarnos lugares de reconocimiento en la sociedad. No está mal hacerlo, pero no nos hagamos falsas ilusiones sobre ésto, ni gastemos muchas energías.

3. Problemas internos

…muchos se apartarán de la fe; unos a otros se traicionarán y se odiarán; y surgirá un gran número de falsos profetas que engañarán a muchos.

A pesar de que la Iglesia es el cuerpo vivo de Cristo, el Señor indica que habrá problemas graves dentro de la misma, por lo menos en tres aspectos.

  • En primer lugar, habrá quienes se enfríen, desaceleren el avance o aún abandonen el camino del Señor.
  • Aparecerán entre los hermanos peleas, rivalidades y enojos que llegarán hasta el odio y la traición.
  • Por último, la verdad de la fe será trastocada y aparecerán quienes colocarán mentiras que ocuparán el lugar de la verdad.

Que contradicción. En el lugar donde debe abundar el fuego apasionado, se produce enfriamiento espiritual. La comunidad del “ama a tu prójimo como a ti mismo” termina con traiciones y odios. La columna y baluarte de la verdad se llena de errores y mentiras.

¿Por qué ocurre esto y por qué Jesús “desalienta” a sus seguidores contando los mal que les irá? Tal vez quería que sepamos que la Iglesia, al estar compuesta por humanos, hereda todas sus imperfecciones y desvíos… pero aún así sigue siendo Su amada Iglesia. Así que descubrir la imperfección de la Iglesia no debe ser un motivo para alejarse de ella… ¡se sabía desde el minuto cero que sería así!

4. Avance permanente

…este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones…

La obra de la Iglesia tendrá alcance efectivo en todas partes del mundo, el evangelio del reino llegará a todas partes de la sociedad. No significa que la sociedad entera lo aceptará ni que el mundo será transformado en un paraíso a través del mensaje de Cristo, sino que este evangelio impactará en personas de todas partes, “de todo pueblo, etnia y nación”.

En esta ocasión la predicación de este evangelio no se presenta como una orden sino como un hecho, como algo que ocurrirá inexorablemente por gracia de Dios. La Iglesia avanzará y lo hará hasta “lo último de la tierra”, aún con las dificultades graves que detallamos en el punto anterior.

5. La gran tribulación

…habrá una gran tribulación, como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora ni la habrá jamás. Si no se acortaran esos días, nadie sobreviviría, pero por causa de los elegidos se acortarán.

Tiempos de angustia, tiempos difíciles, tiempos de calamidad, tiempos de sufrimiento, tiempos terribles. Las distintas versiones describen de esa manera a esta “gran tribulación” tan temida por los cristianos. Es un temor real dado que la Escritura subraya que será de tal manera grave que será única, la más grave de todos los tiempos. No va a pasar desapercibida ni puede ser evitada. Aclara también que “los escogidos” (los hijos de Dios) la padecerán como el resto del mundo, pero gracias a ellos el Señor moderará su duración e intensidad, de manera que haya sobrevivientes. Una verdadera hecatombe catastrófica mundial, horrible e intensa.

Este “principio del fin” ocurrirá una vez que la Iglesia haya alcanzado los objetivos que Dios quería cumplir e inmediatamente antes de la venida del Señor Jesús.

Si bien Jesús no explica el por qué de esta gran tribulación, nos advierte de su aparición como uno de los pasos finales de la historia de la humanidad. También nos asegura el cuidado del Padre a los suyos “acortando los días” de este gran padecimiento.

6. El regreso

Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, “se oscurecerá el sol y no brillará más la luna; las estrellas caerán del cielo y los cuerpos celestes serán sacudidos”. La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo y se angustiarán todos los pueblos de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. Y al sonido de la gran trompeta mandará a sus ángeles, y reunirán de los cuatro vientos a los elegidos, de un extremo al otro del cielo.

El gran desenlace de la profecía apocalíptica es el regreso del Señor Jesús.

Luego de la gran tribulación, la creación misma será sacudida con fuerza. Uno de los efectos visibles para todos será la falta de luz, tal vez a raíz de una atmósfera que se volvió muy densa: un sol apenas visible, pero luna y estrella invisibles. En ese mundo sumido en oscuridad, la vuelta del Hijo del hombre será notable, irrefutable.

La aparición final de Jesucristo tiene un impacto diferenciado: para los que no creyeron es una sentencia de angustia, muerte y dolor; para los hijos de Dios será una alegría increíble. El Señor viene a juzgar al mundo e instaurar el orden definitivo, pero principalmente viene a buscar a cada uno de los suyos de todos los rincones del mundo.

¡El regreso de Cristo es el gran rescate que del esposo a Su amada, es el fin del plan de salvación iniciado en la eternidad!

El por qué de la revelación apocalíptica

¿Por qué Jesús descorre la cortina y nos muestra estos aspectos del futuro? Y es más, ¿por qué la Biblia amplía y subraya estos hechos dedicándole varios pasajes y un libro completo (Apocalipsis) al final de la Escritura?

Hay varios aspectos de la revelación que producen temor, pues describen grandes sufrimientos. Pero no podemos creer que Jesús, ante una Iglesia naciente, quiera atemorizarla. Mas bien, seguro deseaba orientarla y apuntalarla.

Creo que hay grandes motivos para esta profecía, y será una gran bendición comprenderlos.

a. Expectativas reales

Jesús desarrolla la historia completa de la Iglesia, incluyendo los problemas, victorias y derrotas de sus próximas aventuras. Da un pantallazo del viaje que la Iglesia está emprendiendo y enuncia las cosas que pasarán sin omitir lo malo. No quiso que nuestra fe esté basada en un falso exitismo.

Pongámonos en situación: Jesús con sus discípulos estaban saliendo del templo y los discípulos le mostraban con entusiasmo los edificios del templo, tal vez pensando que éste sería el centro de actividades del reino del Señor. Así que Jesús arranca diciendo que de este templo no quedaría nada… y luego les explica cómo sería el futuro del reino.

Revela un futuro sorprendente pero realista. No pinta una fantasía de éxitos y bendiciones sin ningún trago amargo. El muestra las características del viaje de la Iglesia con crudeza, para que nuestras expectativas estén basadas en la verdad, y de esa manera ninguna tribulación nos haga dudar sobre las promesas del Señor.

Así que la lección número uno es que los problemas no son síntomas de derrota espiritual, sino que forman parte del avance normal de la Iglesia.

La revelación apocalíptica nos llama a ser fuertes, resistentes. Como cristianos no debemos contagiarnos de una sociedad “de cristal” donde el dolor y los problemas son el enemigo, donde todo gira alrededor de mi bienestar y goce. A veces la Iglesia se desvía tras el bienestar, y es ahí donde surgen todo tipo de inconvenientes internos.

En resumen, podríamos decir: “va a haber problemas”.

b. Una Iglesia victoriosa

No debemos equivocarnos. El relato profético no es un vaticinio de problemas, sino la promesa de una Iglesia resiliente, que se sobrepone a cada uno de los obstáculos que enfrenta. Cuando hay guerras, o hambre o cataclismos, sigue adelante. Cuando la persiguen de diversas maneras, no se detiene. Cuando es atacada internamente, no se desarma ni pierde el objetivo. No importa que problemas, desafíos o ataques se le presenten, sigue adelante y cumple el objetivo de llevar el mensaje del reino a todas partes.

Y cuando la situación en el mundo ya no es apta para la vida humana, el mismo Dios interviene para que la Iglesia no perezca.

Estamos ante una Iglesia que no conoce ni conocerá la derrota. Una Iglesia invencible que se sobrepone a cada escenario que se le presenta. Es ésa y no otra imagen la que Dios quiere que se marque a fuego en nuestra mente. El Señor Jesús resumió este concepto cuando dijo: “En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo” Juan 16:33 NVI.

Así que la segunda gran intención de la profecía es infundir fe.

c. Un regreso esperado

Al exponer con tanto detalle y claridad las características del viaje, la Iglesia vería confirmada la veracidad del relato con el suceder de los hechos. Eso ocurrió poco tiempo después, cuando arrancaron las persecuciones, cuando vino el asedio de Jerusalén, cuando arrancaron las primeras herejías, cuando la Iglesia empezó a avanzar con el evangelio por todo el mundo.

Esto fue avanzando y cada vez más las señales se van cumpliendo en forma más perfecta.

La idea de conocer de antemano las señales y determinados eventos es doble.

En primer lugar, estar preparados para afrontar las situaciones.

En segundo lugar, alimentar nuestra expectativa escatológica, tal como dice Apocalipsis del Espíritu y la Iglesia: Apocalipsis 22:17 “El Espíritu y la novia dicen: «¡Ven!»; y el que escuche diga: «¡Ven!»”. No significa una actitud malsana, curiosa y hasta enfermiza de buscar señales y conspiraciones; ni de vivir en un futuro que todavía no llegó olvidándonos de nuestra misión presente. No. La expectativa escatológica es tener nuestra esperanza y motivación en Cristo, y no en las cosas materiales. Es desear ese encuentro con El, sin desconectar con la realidad actual.

Cada vez que la Iglesia pierde la expectativa del regreso de Cristo, se enfría, pierde la fe, se acomoda al mundo.

Pero si Cristo y su regreso es algo presente en nuestro pensar, Su presencia se acerca y la Iglesia se aviva.

Conectemos nuestro presente con nuestro futuro, seamos conscientes de la hora que nos toca vivir. Cristo vuelve pero Cristo está ahora presente por Su Espíritu Santo. ¿Somos conscientes de esto o el mundo por fin logró distraernos?